Mariana Romero Roy
Los sistemas de salud de América Latina se enfrentan a un cambio fundamental en el perfil de las enfermedades que diagnostican y tratan. nfecciosas y las amenazas emergentes para la salud siguen presentes, la carga de morbilidad se inclina cada vez más hacia las afecciones crónicas y no transmisibles, con especial énfasis en las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. [1]
A medida que los hospitales se preparan para atender a pacientes más complejos y realizar intervenciones más sofisticadas, las inversiones de capital se están orientando hacia equipos que permiten un diagnóstico temprano, guían procedimientos mínimamente invasivos y ofrecen terapias altamente focalizadas. Los sistemas avanzados de diagnóstico por imagen, las herramientas de intervención cardiovascular, los equipos de radioterapia y las plataformas diagnósticas habilitadas con inteligencia artificial (IA) se están convirtiendo rápidamente en infraestructura esencial para el hospital regional moderno.
La carga de enfermedad dicta el presupuesto
Las cifras detrás de este cambio epidemiológico son abrumadoras. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reporta que las enfermedades no transmisibles representaron el 65 % de todas las muertes en las Américas durante 2021, donde las enfermedades cardiovasculares causaron aproximadamente 2,16 millones de muertes y el cáncer cobró otras 1,37 millones de vidas. [2]
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa aislada de la carga de morbilidad en las Américas, y el rápido envejecimiento de la población no hará más que aumentar el número de pacientes afectados en los próximos años. [3]
El cáncer plantea un desafío igual de urgente. Los datos de GLOBOCAN, de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, muestran una carga oncológica sustancial en toda América Latina y el Caribe, impulsada principalmente por tumores malignos de mama, próstata, pulmón y colorrectales. [4] Para los directivos hospitalarios, estas tendencias demográficas tienen implicaciones directas en el gasto de capital: los cambios en el perfil de los pacientes establecen inevitablemente nuevas demandas de equipamiento.
El aumento de pacientes cardíacos impulsa la demanda de salas de hemodinamia, salas de intervención guiadas por imagen y herramientas avanzadas de diagnóstico cardiovascular. Del mismo modo, el crecimiento de las cohortes de pacientes con cáncer impulsa la necesidad de infraestructura avanzada de patología, radioterapia, planificación de tratamientos e imagenología. Cada vez más, las instituciones de salud se ven en la necesidad de integrar todas estas capacidades bajo un mismo techo.
El quirófano se moderniza
Uno de los reflejos más claros de esta tendencia es la modernización de los quirófanos y las salas de intervención ya existentes. En lugar de construir instalaciones completamente nuevas, los hospitales están aprovechando al máximo su espacio físico actual adaptando las salas con sistemas de imagen en tiempo real que permiten a los especialistas realizar procedimientos cada vez más complejos.
Los arcos en C móviles (arcos quirúrgicos) desempeñan un papel fundamental en este entorno. Al ofrecer fluoroscopia intraoperatoria, estos sistemas móviles respaldan procedimientos ortopédicos, vasculares, cardíacos y otros guiados por imágenes, sin la necesidad de contar con una sala dedicada exclusivamente a imágenes fijas. Esta flexibilidad de procedimiento es invaluable para los hospitales que buscan aumentar su capacidad de atención sin tener que construir nuevos centros quirúrgicos para cada subespecialidad.
El mercado quirúrgico en general se está moviendo en esta misma dirección. El análisis de GHI sobre el mercado quirúrgico de América Latina revela que la adopción de tecnologías mínimamente invasivas, incluyendo la endoscopia, laparoscopia y cirugía asistida por robótica, está superando el ritmo de crecimiento de la base de equipos quirúrgicos instalados tradicionales. [5]
Esta misma lógica operativa se aplica a las intervenciones cardiovasculares guiadas por imagen. Las salas de hemodinamia de última generación integran imágenes de alta resolución con software avanzado y herramientas de flujo de trabajo, lo que permite a los médicos visualizar anatomías complejas, navegar durante la intervención y evaluar los resultados en tiempo real. Dado que las enfermedades cardiovasculares representan la mayor carga en la región, estas salas de hemodinamia ya no se consideran un lujo de especialidad, sino una infraestructura estratégica central. [3]
Las salas de hemodinamia se convierten en algo más que salas de rayos X
La sala de hemodinamia moderna está experimentando una importante evolución funcional. Los cardiólogos recurren cada vez más a la guía avanzada por imágenes para realizar procedimientos que antes requerían cirugías abiertas invasivas, incluyendo intervenciones coronarias complejas y procedimientos de cardiopatía estructural. Como resultado, la tecnología de estas salas impacta directamente en los objetivos operativos más amplios del hospital, tales como reducir la duración de la estancia hospitalaria de los pacientes y ampliar la capacidad para realizar procedimientos.
Esta tendencia se alinea perfectamente con el cambio general hacia la atención mínimamente invasiva en toda América Latina. GHI estima que el mercado de robótica quirúrgica de la región generó aproximadamente 246,6 millones de dólares en 2024 y se proyecta que alcance los 573,2 millones de dólares para 2033, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 9,8 %. [5]
Equipar una sala de hemodinamia moderna requiere un ecosistema tecnológico integral: equipos de imagen, monitoreo hemodinámico, sistemas de inyección de contraste, mesas quirúrgicas especializadas, equipos de ultrasonido, sistemas de información y consumibles específicos. Del mismo modo, los quirófanos de vanguardia combinan arcos en C, equipos endoscópicos, navegación quirúrgica, robótica y software digital integrado.
La oncología exige un ecosistema tecnológico completo
La atención oncológica presenta una huella de equipamiento aún más amplia, ya que el tratamiento no puede depender de un solo dispositivo. El continuo de la atención clínica comienza con la detección y el diagnóstico temprano, pasa por el diagnóstico por imágenes y la estadificación, y concluye en la intervención quirúrgica, la radioterapia, el tratamiento sistémico o una combinación de todas estas modalidades.
La tomografía computarizada, la resonancia magnética, la mastografía y otras modalidades avanzadas de imagen permiten a los médicos detectar anomalías de manera temprana, caracterizar lesiones y planificar estrategias de tratamiento dirigidas. La detección temprana amplía significativamente las opciones terapéuticas; como destaca la Organización Mundial de la Salud (OMS), el diagnóstico precoz del cáncer mejora las tasas de supervivencia, reduce la morbilidad de los pacientes y disminuye los costos generales de atención al detectar la enfermedad antes de que progrese a etapas avanzadas. [6]
La inteligencia artificial se está integrando rápidamente en este marco de diagnóstico. La base de datos actual de la FDA incluye cientos de dispositivos médicos autorizados que utilizan IA, siendo las tecnologías de radiología las predominantes, seguidas muy de cerca por las aplicaciones cardiovasculares. [7] Para los hospitales latinoamericanos, el software de imagenología asistido por IA ayuda a los radiólogos a clasificar casos urgentes, señalar anomalías y respaldar la interpretación clínica, lo cual representa una ventaja crucial en sistemas de salud que sufren de escasez de especialistas.
Los LINAC son la señal de una inversión considerable en oncología
Si bien el diagnóstico por imágenes es esencial, representa solo un componente de la atención integral del cáncer. La capacidad de brindar radioterapia es igualmente vital. Los aceleradores lineales (LINAC) constituyen la base de la radioterapia moderna de haz externo, permitiendo la irradiación precisa y dirigida del tumor.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que 21 países de América Latina y el Caribe participaron activamente en su iniciativa Rayos de Esperanza (Rays of Hope) en 2024 para ampliar el acceso a imágenes diagnósticas, medicina nuclear y radioterapia. La iniciativa brindó apoyo directo en licitaciones y adquisiciones de aceleradores lineales a países como la República Dominicana, México, Uruguay y Venezuela. [8]
El OIEA ha señalado durante mucho tiempo que la falta de unidades de radioterapia, de radio-oncólogos capacitados y de físicos médicos calificados constituye uno de los mayores desafíos estructurales en toda América Latina y el Caribe. En consecuencia, la adquisición de un LINAC rara vez consiste en un simple reemplazo de un equipo obsoleto; por lo general, indica la creación o expansión de toda una línea de servicios oncológicos, lo que exige planificación del tratamiento, simulación, personal de radioterapia oncológica y estrictos protocolos de garantía de calidad.
La verdadera competencia es por el capital
El denominador común entre la atención oncológica y la cardiovascular es que ambas requieren inversiones intensivas en bienes de capital, las cuales compiten por los recursos finitos del hospital. Una institución que destina una cantidad significativa de capital a un nuevo LINAC, a una sala de hemodinamia o a una plataforma de imagenología de alta gama podría quedarse con fondos limitados para el resto de sus departamentos. Por el contrario, un hospital con una infraestructura cardiovascular envejecida puede representar una oportunidad inmediata de adquisición en comparación con uno que acaba de finalizar una gran expansión en el área de oncología.
Es precisamente aquí donde la inteligencia de mercado focalizada resulta invaluable. La pregunta ya no es si la carga de enfermedades en América Latina está cambiando; los datos lo confirman. La pregunta clave para los fabricantes de dispositivos médicos es: ¿qué hospitales específicos están respondiendo a este cambio y hacia dónde están destinando su capital?
Dado que los presupuestos hospitalarios son limitados, un aumento en la asignación de capital para tecnología oncológica o cardiológica reduce de manera natural el gasto en otras áreas. Para ganar participación en este mercado, es necesario saber exactamente qué departamentos clínicos están asegurando dicho capital.
¿Qué sigue?
El sector de tecnología médica (MedTech) en América Latina está entrando en una fase en la que la demanda clínica y el despliegue de capital están cada vez más interconectados. Los hospitales mejor posicionados para prosperar durante los próximos diez años deben gestionar volúmenes cada vez más grandes de pacientes complejos, tanto cardiovasculares como oncológicos, al tiempo que mejoran su velocidad de diagnóstico, la precisión de los procedimientos y el rendimiento de los tratamientos.
Lograr esto requiere modernizar los quirófanos existentes, actualizar las salas de hemodinamia, ampliar la capacidad de diagnóstico por imagen, invertir en infraestructura de radioterapia e incorporar la IA en los flujos de trabajo diagnósticos. También significa que la próxima gran oportunidad en materia de equipamiento no siempre estará en un hospital recién construido. A menudo se encuentra dentro de un centro médico ya establecido que busca adaptarse a una población de pacientes en constante cambio, reemplazando activos obsoletos y redirigiendo su capital hacia las afecciones crónicas que consumen la mayor parte de sus recursos clínicos.
Deje de adivinar hacia dónde se dirigen los presupuestos para equipos de capital. Comuníquese con GHI hoy mismo. Con nuestra base de datos exclusiva HospiScope, podemos mostrarles a sus equipos de ventas exactamente qué hospitales están ampliando sus servicios oncológicos y qué centros operan con equipos cardiovasculares envejecidos listos para ser reemplazados. La ventaja competitiva pertenece a los líderes en MedTech que logran identificar dónde ocurrirá la próxima inversión de capital antes de que se anuncie la licitación pública.
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Fuentes:
https://www.paho.org/en/news/28-6-2024-new-paho-report-shows-ncds-continue-main-cause-death-and-disability-americas-warns
https://www.paho.org/en/news/2-7-2025-noncommunicable-disease-deaths-americas-have-risen-43-2000-paho-report-shows
https://www.paho.org/en/enlace/cardiovascular-disease-burden
https://gco.iarc.who.int/today/en
https://globalhealthintelligence.com/ghi-analysis/latin-americas-surgical-future-where-hospitals-are-investing-next/
https://www.who.int/publications/i/item/guide-to-cancer-early-diagnosis
https://www.fda.gov/medical-devices/software-medical-device-samd/artificial-intelligence-enabled-medical-devices
https://www.iaea.org/sites/default/files/gc/gc69-inf6.pdf
https://www.iaea.org/sites/default/files/16/11/detecting-and-treating-cervical0cancer-using-diagnostic-imaging-techniques-and-radiotherapy.pdf



